JPG, PNG, WebP y SVG: qué formato de imagen conviene usar

por | Oct 22, 2026 | Información / Artículos, Tecnología | 0 Comentarios

Charly Fornas explica qué formato de imagen conviene usar entre JPG, PNG, WebP y SVG

No todos los archivos de imagen sirven para lo mismo. Una guía práctica para elegir según la calidad, el peso, la transparencia y el destino del archivo.

Una foto que tarda demasiado en cargar, un logo con fondo blanco o una imagen que se ve borrosa al agrandarla suelen llevar a la misma pregunta: ¿la guardé en el formato correcto?

La respuesta depende del destino. Para compartir una foto importa la compatibilidad; para un logo puede ser decisivo conservar la transparencia; en una web también cuenta cuánto pesa el archivo. Antes de exportar, conviene distinguir esas necesidades y conservar siempre el original.

Formato, tamaño y calidad no son lo mismo

El formato indica cómo se organiza y guarda la información. Las dimensiones expresan el ancho y el alto en píxeles; el peso es el espacio que ocupa el archivo. Una imagen de 1200 por 800 píxeles puede guardarse en distintos formatos sin cambiar esas dimensiones.

La compresión con pérdida descarta información para reducir el peso. La compresión sin pérdida permite recuperar exactamente los datos codificados, pero no reconstruye detalles que ya se habían eliminado. Por eso, convertir un JPG borroso a PNG no lo vuelve nítido. Tampoco alcanza con cambiar el nombre de la extensión para convertir un archivo. La guía técnica de Mozilla sobre formatos de imagen permite comparar sus características.

JPG y JPEG para fotografías y archivos fáciles de compartir

JPG y JPEG son dos extensiones del mismo formato. En su uso cotidiano emplea compresión con pérdida y suele ser una opción práctica para fotografías, especialmente cuando se necesita un archivo liviano que muchas aplicaciones puedan abrir. No conserva un fondo transparente.

La calidad depende del original y del nivel de compresión elegido. Una compresión excesiva puede dejar bloques o bordes poco definidos, y volver a editar y exportar repetidamente puede acumular deterioro. Lo recomendable es trabajar sobre el original y generar la copia final al terminar. El comité JPEG documenta el estándar.

PNG para transparencias, capturas y gráficos con texto

PNG comprime sin pérdida y admite un canal alfa, que permite zonas transparentes y semitransparentes. Es útil para capturas de pantalla, gráficos con texto y elementos recortados que se colocarán sobre distintos fondos. Una foto compleja guardada en PNG puede pesar bastante más que una versión JPG bien ajustada.

Elegir PNG no elimina automáticamente un fondo: primero hay que recortarlo o borrarlo y después exportar conservando la transparencia. La especificación del W3C también incluye animación mediante APNG, una alternativa que conserva más posibilidades de color y transparencia que GIF.

SVG para logos e íconos que deben cambiar de tamaño

SVG puede describir formas y trazados vectoriales. Esos elementos se redibujan al cambiar de tamaño, en lugar de ampliar una cuadrícula fija de píxeles. Por eso resulta adecuado para logos, íconos y diagramas.

La ventaja corresponde a los elementos vectoriales: un SVG también puede contener una fotografía rasterizada, que sigue teniendo sus límites de resolución. Guardar una foto dentro de un SVG no la convierte mágicamente en vectores. El estándar SVG del W3C contempla formas, imágenes, texto, transparencia y animación.

GIF, WebP y AVIF para animaciones e imágenes web

GIF admite animaciones y utiliza una paleta de hasta 256 colores por tabla de color. Su compresión es sin pérdida sobre esa paleta, pero adaptar una fotografía con muchos tonos puede descartar colores. La transparencia es limitada: no ofrece el mismo control de semitransparencia que PNG. Estos mecanismos están definidos en la especificación GIF89a.

WebP admite compresión con o sin pérdida, transparencia y animación. Puede resultar útil tanto para fotos como para recursos gráficos de una web. La documentación oficial de Google describe esas posibilidades.

AVIF también admite transparencia, secuencias animadas y codificación con o sin pérdida. Puede conseguir archivos pequeños con buena calidad visual, pero no siempre gana en todas las imágenes ni con cualquier configuración. La especificación de AVIF de AOMedia detalla sus capacidades. Antes de elegirlo, conviene comprobar que la aplicación, el editor o el servicio de destino acepte el archivo y las funciones que se van a usar.

HEIC y TIFF tienen otros usos habituales

HEIF es un formato contenedor; HEIC suele identificar imágenes que usan ese contenedor con compresión HEVC. Es frecuente encontrarlo en fotos de dispositivos Apple. Si una aplicación no lo acepta, se puede exportar una copia en JPEG o PNG, como explica la guía oficial de Apple, sin borrar el original.

TIFF es habitual en flujos de edición y producción gráfica. Puede guardarse sin compresión, con compresión sin pérdida o incluso con compresión JPEG: no todo TIFF garantiza lo mismo. La documentación de Adobe sobre TIFF muestra las opciones. Para entregar un trabajo, importa lo que pida quien lo recibirá.

Qué elegir para fotos, redes, logos, web e impresión

Para una foto de producto o una imagen que vas a compartir, empezá por JPG si el servicio lo admite y no necesitás transparencia. Para capturas, texto fino o un recorte transparente, considerá PNG. En redes, revisá además las dimensiones y los formatos aceptados por la plataforma: no alcanza con elegir una extensión.

Para el logo de una web, conservá una versión vectorial SVG y exportá una copia PNG cuando el destino no acepte vectores. Para fotografías web, compará WebP, AVIF y JPG con el mismo tamaño en píxeles y una calidad visual semejante, en lugar de asumir que el formato más nuevo siempre será mejor.

Para imprimir, consultá el formato, el tamaño final y el perfil de color solicitado por la imprenta o el laboratorio. No es correcto descartar todo JPG ni exigir TIFF para cualquier trabajo. La documentación de Adobe sobre tamaño y resolución distingue dimensiones en píxeles y resolución de impresión. Por ejemplo, 3000 píxeles a 300 píxeles por pulgada equivalen a 10 pulgadas, unos 25,4 centímetros: cambiar la extensión no cambia esa relación.

Antes de enviar, abrí la copia exportada y revisá bordes, texto, transparencias y peso. Elegir bien es entregar una imagen que se vea como necesitás y que el destinatario pueda usar, sin sacrificar el original.

Encontrá más guías prácticas de tecnología en charlyfornas.com.

Written By Charly Fornas

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