Agentes de inteligencia artificial ya realizaron compras reales con tarjetas en Argentina. Qué probaron Visa, Mastercard y los bancos, cómo funciona MODO dentro de ChatGPT y por qué todavía no es un servicio masivo.
Imaginemos que necesitamos comprar un celular nuevo.
En lugar de ingresar en diez tiendas, revisar precios, buscar descuentos bancarios y completar formularios, simplemente le escribimos a una inteligencia artificial:
“Buscame un teléfono con buena cámara, tres días de batería y un precio máximo de un millón de pesos. Compará las opciones y comprá la más conveniente”.
El agente analiza productos, revisa precios, encuentra una promoción compatible con nuestro banco y completa la operación utilizando una tarjeta previamente autorizada.
Parece ciencia ficción, pero una parte de este proceso ya fue probada en Argentina.
Visa, Mastercard, Banco Nación, Banco Galicia, Santander, MODO y Pomelo forman parte de distintos proyectos relacionados con los llamados pagos agénticos: operaciones iniciadas y ejecutadas por agentes de inteligencia artificial en representación de una persona.
Sin embargo, debemos separar la realidad de la promesa comercial.
Estas empresas ya demostraron que una inteligencia artificial puede buscar, recomendar y pagar. Pero eso no significa que cualquier usuario argentino ya pueda pedirle libremente a ChatGPT que compre cualquier producto disponible en Internet.
Por ahora, gran parte de estas experiencias continúa funcionando mediante pruebas controladas, comercios compatibles y autorizaciones específicas.
Qué son los pagos agénticos
Un asistente convencional puede informarnos cuánto cuesta un producto, comparar características o mostrarnos diferentes alternativas.
Un agente de inteligencia artificial puede avanzar un paso más: actuar.
Dependiendo de los permisos y de las integraciones disponibles, podría:
- Interpretar qué producto necesitamos.
- Buscar diferentes opciones.
- Comparar precios, características y disponibilidad.
- Aplicar promociones.
- Seleccionar un comercio.
- Elegir un medio de pago.
- Completar la compra.
- Informarnos el resultado.
- Seguir el envío o gestionar una devolución.
La diferencia principal es que ya no utilizamos la inteligencia artificial solamente para tomar una decisión. También le delegamos la ejecución.
¿La IA puede encontrar realmente el precio más bajo?
No necesariamente.
Una inteligencia artificial puede comparar los precios de los comercios y catálogos a los que tiene acceso, pero no existe una garantía de que encuentre la opción más económica de todo Internet.
Para determinar cuál es la mejor compra también debería considerar:
- Costo del envío.
- Impuestos.
- Stock real.
- Cuotas disponibles.
- Promociones de cada banco.
- Reintegros de billeteras.
- Reputación del vendedor.
- Tiempo de entrega.
- Política de cambios.
- Garantía.
- Beneficios personalizados.
- Precio final después de los descuentos.
Un producto puede aparecer más barato, pero terminar costando más por el envío. Otra opción podría tener un precio mayor y resultar más conveniente porque ofrece cuotas sin interés o un reintegro bancario.
Por eso, la orden correcta no sería simplemente “comprá el más barato”, sino algo más preciso:
“Buscá el menor precio final, incluyendo envío, descuentos y promociones, únicamente entre vendedores confiables, y pedime autorización antes de pagar”.
Cómo sería una compra realizada por una IA
El proceso podría comenzar con una instrucción escrita o hablada.
Por ejemplo:
“Comprame una cafetera italiana de buena calidad por menos de 80.000 pesos. Quiero entrega antes del viernes y no acepto vendedores con mala reputación”.
El agente debería seguir una secuencia similar a esta:
1. Interpretar el pedido
La IA identifica el producto, el presupuesto, la fecha de entrega y las condiciones establecidas por el usuario.
2. Buscar alternativas
Consulta catálogos de comercios compatibles y encuentra productos disponibles.
3. Comparar las opciones
Analiza precio, características, envío, reputación, promociones y otros criterios.
4. Seleccionar una compra
Elige la alternativa que mejor se adapta a las instrucciones recibidas.
5. Solicitar o comprobar la autorización
Dependiendo del nivel de autonomía habilitado, podría pedir una confirmación final o utilizar un permiso previamente definido.
6. Ejecutar el pago
La operación se procesa utilizando credenciales protegidas mediante tokenización.
7. Entregar una constancia
El usuario recibe el detalle del producto, comercio, importe, medio de pago y condiciones de entrega.
Qué ya probaron Visa y Santander en Argentina
Santander y Visa realizaron durante 2026 una prueba controlada de pagos agénticos en Argentina, Brasil, Chile, México y Uruguay.
En nuestro país, los agentes de IA realizaron compras de libros. En Brasil, la prueba incluyó chocolates.
Las operaciones utilizaron Visa Intelligent Commerce y permitieron comprobar elementos como la autorización del usuario, la protección de los datos y la conexión entre comercios y redes de pago.
Santander aclaró que se trató de un piloto controlado realizado con parámetros definidos de consentimiento, dentro de la infraestructura financiera regulada. Comunicado oficial de Santander.
Visa presenta su infraestructura de comercio agéntico como una forma de permitir que los agentes descubran, comparen y compren productos utilizando el medio de pago preferido del consumidor. Información oficial de Visa.
Mastercard, Banco Nación y otros participantes
Mastercard también completó transacciones agénticas reales en América Latina.
Entre los participantes estuvieron Banco Nación, Banco Galicia, Santander, Pomelo y otras entidades y procesadores de la región.
Las compras se realizaron con tarjetas de débito y crédito, con autorización de los titulares y mediante Mastercard Agent Pay.
La empresa asegura que los agentes pueden buscar, recomendar y completar una transacción, pero manteniendo al consumidor dentro del sistema de control.
Todas las operaciones anunciadas se efectuaron en entornos controlados. Por lo tanto, demuestran que la tecnología funciona, pero no equivalen todavía a un lanzamiento general para todos los clientes. Comunicado oficial de Mastercard.
Banco Nación también confirmó su participación y explicó que las pruebas utilizaron tokens agénticos, autenticación biométrica e intención verificable. Información oficial del Banco Nación.
Qué puede hacer hoy MODO dentro de ChatGPT
MODO lanzó una aplicación dentro de ChatGPT que permite encontrar promociones, descuentos y beneficios de los bancos y comercios que forman parte de su ecosistema.
El usuario puede conectar la aplicación y consultar, por ejemplo, qué promociones tiene para comprar combustible, ir a un restaurante o adquirir determinado producto.
Pero actualmente debemos distinguir dos funciones:
- Buscar y recomendar promociones.
- Ejecutar efectivamente una compra.
La primera ya está disponible dentro de la experiencia de MODO en ChatGPT. La realización automática del pago forma parte de una estrategia más amplia y de futuras integraciones.
Por eso, todavía no deberíamos interpretar la existencia de la aplicación como una autorización para que ChatGPT utilice libremente nuestras tarjetas o cuentas.
¿ChatGPT ya puede comprar cualquier cosa por nosotros?
No.
La documentación oficial del Agentic Commerce Protocol explica que ChatGPT puede conectarse con catálogos, mostrar productos y participar en procesos de compra.
Pero el pago depende de comercios, proveedores y procesadores compatibles. El comercio continúa siendo responsable de aceptar la orden, procesar el cobro, entregar el producto y gestionar devoluciones.
Además, el sistema de compra directa continúa limitado a socios aprobados. Documentación oficial de OpenAI.
Esto significa que todavía no podemos escribir “comprame cualquier producto de Mercado Libre, Amazon o una tienda argentina” y asumir que la IA podrá completar automáticamente toda la operación.
La experiencia dependerá de las aplicaciones instaladas, el comercio, el país, la tarjeta, el banco y las integraciones habilitadas.
Cómo protegen los datos de la tarjeta
Uno de los pilares de estos sistemas es la tokenización.
En lugar de entregar al agente el número completo de nuestra tarjeta, se genera una credencial digital que representa ese medio de pago.
El token puede tener restricciones como:
- Un monto máximo.
- Un comercio determinado.
- Una fecha de vencimiento.
- Un único uso.
- Una categoría de compra.
- Una autorización específica.
Mastercard también utiliza autenticación biométrica e intención verificable, un registro de aquello que el usuario autorizó.
En el sistema de OpenAI, las credenciales delegadas pueden limitarse a una compra, un importe máximo y un período determinado. El comercio y su proveedor de pagos continúan procesando la operación. Especificación de pagos delegados de OpenAI.
La tokenización reduce la exposición de los datos reales, pero no significa que el sistema sea imposible de vulnerar.
También deben protegerse la cuenta del usuario, su identidad, los permisos otorgados y las instrucciones que recibe el agente.
Los riesgos que todavía deben resolverse
Permitir que una inteligencia artificial gaste nuestro dinero plantea interrogantes importantes.
¿Qué ocurre si compra el producto equivocado?
¿Qué responsabilidad tiene la plataforma si interpreta mal una instrucción?
¿Quién responde si el precio cambia antes de completar el pago?
¿Qué sucede si el agente cae en una página falsa?
¿Cómo se desconoce una operación realizada con una autorización previa?
¿Puede una instrucción escondida dentro de una página manipular al agente?
¿Quién gestiona la garantía, la devolución o el contracargo?
La tecnología puede reducir pasos, pero también crea una nueva cadena de responsabilidades entre el usuario, el agente, la plataforma, el banco, la red de pagos y el comercio.
Qué límites deberíamos configurar
Cuando estas herramientas lleguen masivamente, no convendrá habilitar una autorización ilimitada.
Deberíamos poder establecer:
- Un importe máximo por compra.
- Un límite mensual.
- Comercios autorizados.
- Categorías permitidas.
- Prohibición de contratar suscripciones.
- Confirmación obligatoria para determinados montos.
- Bloqueo de productos usados o vendedores no verificados.
- Fechas máximas de entrega.
- Restricciones para compras internacionales.
- Aviso inmediato después de cada operación.
- Posibilidad de revocar el permiso en cualquier momento.
Mi recomendación sería mantener una confirmación final, al menos durante las primeras etapas.
La comodidad de ahorrarnos algunos clics no justifica entregar una autorización abierta sobre nuestro dinero.
Cómo puede cambiar el comercio electrónico
Los pagos agénticos no solo modificarán la forma de comprar. También pueden transformar la manera en la que las empresas venden.
Si una IA elige el producto, los comercios deberán ofrecer información clara y estructurada sobre:
- Precio.
- Stock.
- Envío.
- Especificaciones.
- Garantía.
- Reputación.
- Devoluciones.
- Promociones.
- Compatibilidad.
El posicionamiento ya no dependerá únicamente de convencer a una persona con una publicidad atractiva. También será necesario demostrarle a un sistema automatizado que una opción es realmente conveniente.
Esto podría beneficiar a los comercios transparentes y competitivos. Pero también podría concentrar las ventas en las plataformas que logren integrarse primero con los grandes agentes de inteligencia artificial.
Mi opinión: comprar más rápido no siempre significa comprar mejor
Delegarle a una inteligencia artificial la búsqueda de un producto puede ahorrarnos muchísimo tiempo.
También podría ayudarnos a combinar precios, promociones bancarias, cuotas y costos de envío de una manera que hoy resulta bastante agotadora.
Pero existe una diferencia enorme entre pedirle ayuda para elegir y entregarle permiso para gastar.
No me preocupa que la IA encuentre una cafetera mejor que la que elegiría yo. Me preocupa que no comprendamos qué autorización le dimos, qué comercios puede consultar y por qué terminó recomendando una opción determinada.
El verdadero avance no será simplemente comprar sin hacer clic.
Será crear un sistema donde podamos delegar tareas sin perder el control, donde cada decisión resulte comprensible y donde exista una respuesta clara cuando algo sale mal.
La inteligencia artificial puede convertirse en nuestro asistente de compras. Pero nuestra billetera nunca debería funcionar como su campo de experimentación.





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