Después de años de conflictos judiciales y financieros, la histórica confitería Boston de Mar del Plata cerró sus puertas definitivamente el 30 de septiembre. Conocida por sus famosas medialunas y los tradicionales borrachitos, este emblema marplatense llega a su fin, dejando un profundo sentimiento de tristeza entre sus clientes, turistas y trabajadores.
Un Adiós Esperado, pero Doloroso
La noticia del cierre no sorprendió a quienes seguían de cerca la situación. Desde hace años, la Boston enfrentaba problemas económicos, con despidos masivos, ventas de locales y conflictos judiciales que pusieron en jaque su continuidad. Los empleados, que durante este tiempo lograron mantener operativos dos locales con más de 40 trabajadores, sabían que el final estaba cerca.
A pesar de algunos rumores sobre posibles inversiones y rescates económicos, ninguna de las propuestas se concretó. Los últimos dos locales que seguían abiertos, uno en Avenida Constitución y otro en la calle Buenos Aires, frente al Casino Central, cerraron definitivamente, marcando el fin de una era para la confitería y para la ciudad.
El Conflicto Judicial y la Quiebra Fraudulenta
La confitería Boston, un referente de la pastelería en Mar del Plata, no logró sobrevivir a los problemas económicos y legales que la arrastraron a su cierre. Los últimos dueños, los hermanos Juan Manuel y Pablo Lotero, fueron procesados por quiebra fraudulenta y vaciamiento de la empresa, lo que agravó la situación. A pesar de un proceso judicial que intentó mantener operativos los locales, el desenlace era inevitable.
En los últimos años, los empleados hicieron grandes esfuerzos por sostener la operación. En junio de 2019, lograron reabrir con solo 18 empleados, después de una serie de despidos y el cierre de otros puntos de venta. En el verano de 2023, con un repunte en la demanda, el número de empleados llegó a poco más de 50, pero en la actualidad, apenas 40 personas se mantuvieron hasta el cierre final.
Despedida Emotiva de Clientes y Trabajadores
El cierre de la Boston no solo significa la pérdida de empleo para sus trabajadores, muchos de los cuales tenían más de 20 años en la empresa, sino también una despedida para los clientes habituales y los turistas que consideraban a la confitería una parada obligada. Las medialunas y los borrachitos de la Boston eran símbolos de Mar del Plata, y para muchos visitantes, llevarse estos productos de vuelta a casa era una tradición.
Durante los últimos días, la confitería vivió una suerte de despedida entre los empleados y sus clientes más fieles. La relación cercana que los trabajadores mantenían con la comunidad marplatense se destacó en estos momentos finales, marcados por la tristeza y la nostalgia.
El Futuro de la Marca Boston
Aunque se desconoce si los dueños tienen planes para relanzar la marca en el futuro, los empleados han expresado su desconfianza hacia cualquier intento de los actuales propietarios. Después de años de conflicto, aseguran que solo estarían interesados en trabajar para un nuevo inversor que pueda devolverle la dignidad a la marca y a su equipo.
En cuanto a los locales, el de la calle Buenos Aires volverá a manos de sus propietarios, mientras que el de Avenida Constitución ya fue vendido y su traspaso se realizará de inmediato.
El Fin de una Era
El cierre de la Confitería Boston representa no solo la desaparición de una empresa, sino el fin de un pedazo de la historia de Mar del Plata. Para los marplatenses y los turistas, el aroma de las medialunas recién horneadas será un recuerdo que quedará en la memoria colectiva. Y aunque hoy se apagan las luces de la Boston, su legado perdurará en cada mención nostálgica, en cada charla sobre el pasado de la ciudad y en los corazones de aquellos que alguna vez disfrutaron de sus sabores únicos.





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