ChatGPT dejará una marca invisible en sus textos: qué detecta y a quiénes afectará

por | Oct 11, 2026 | Tecnología, Información / Artículos | 0 Comentarios

Charly Fornas señala una marca invisible en textos de ChatGPT

OpenAI confirmó que comenzará a incorporar una marca de agua invisible en determinados textos generados con ChatGPT y Codex. La noticia es verdadera, pero conviene aclarar algo importante desde el principio: no se trata de caracteres ocultos, espacios invisibles ni códigos secretos agregados al documento.

La tecnología se llama textGrain y funciona mediante una señal estadística incluida en la elección de palabras y fragmentos de texto que realiza el modelo. Esa señal puede ser analizada después por un detector especializado para estimar si un contenido fue generado por una herramienta de OpenAI.

¿Cómo funciona la marca invisible de ChatGPT?

Cuando ChatGPT genera una respuesta, el sistema va eligiendo entre distintas palabras posibles. Con textGrain, esas elecciones siguen un patrón estadístico que resulta imperceptible para una persona, pero que puede ser reconocido por una herramienta preparada para buscarlo.

El texto se puede leer, copiar, pegar e imprimir con total normalidad. No aparecen símbolos extraños ni cambia el formato. La marca está vinculada con la forma en que el modelo construye la respuesta, no con información escondida dentro del archivo.

Según la información oficial publicada por OpenAI, la implementación comenzará de manera gradual durante las próximas semanas para usuarios elegibles de ChatGPT y Codex en la Unión Europea, en todos los planes. No se anunció un despliegue general para la Argentina en esta primera etapa.

¿La marca permite saber quién usó ChatGPT?

No. La señal no revela el nombre del usuario, su cuenta, el mensaje que escribió, la conversación original ni la propiedad del texto. Tampoco permite determinar automáticamente cuánto modificó una persona el contenido después de generarlo.

Detectar la marca podría indicar que una parte del texto probablemente fue producida por un modelo compatible, pero no demuestra plagio, engaño ni falta de trabajo humano. Un contenido puede haber sido revisado, corregido y ampliado por una persona aunque conserve parte del patrón estadístico.

También vale aclarar lo contrario: que un detector no encuentre la señal tampoco demuestra que el texto haya sido escrito completamente por un ser humano.

¿Cualquier persona podrá revisar un texto?

Por ahora, no. OpenAI indicó que el acceso inicial al detector estará limitado a investigadores y organizaciones expertas aprobadas. Es decir, no se anunció una herramienta pública en la que cualquier docente, empresa o usuario pueda pegar un texto y obtener una respuesta definitiva.

Además, los clientes de la API podrán activar esta tecnología de manera voluntaria en algunos modelos disponibles a nivel global. En ese caso estará desactivada por defecto.

La detección también tiene límites

Como ocurre con otros sistemas que intentan detectar contenido generado por inteligencia artificial, textGrain no es infalible. Las modificaciones realizadas después de generar el texto pueden reducir considerablemente la posibilidad de reconocer la señal.

OpenAI informó que, en pruebas con fragmentos de alrededor de 400 tokens, la detección alcanzó aproximadamente un 92% en textos sin modificar. Al reemplazar un 10% de las palabras por sinónimos, el resultado descendió al 66%. Con un 25% de reemplazos, cayó al 17%.

Los textos muy cortos, el código, las fórmulas matemáticas, las traducciones y los trabajos en los que la IA solamente corrige o edita contenido humano también pueden resultar más difíciles de detectar.

¿Por qué OpenAI incorpora esta tecnología?

El cambio está relacionado con las nuevas obligaciones de transparencia de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea. El artículo 50 establece que los proveedores deben facilitar mecanismos que permitan identificar contenidos generados o manipulados por inteligencia artificial mediante formatos legibles por máquinas.

La Comisión Europea explica estas obligaciones de transparencia, que comenzaron a aplicarse el 2 de agosto de 2026.

¿Qué cambia para quienes usan ChatGPT?

En el uso cotidiano, probablemente muy poco. Las respuestas seguirán apareciendo de la misma manera y la marca no debería afectar la lectura ni la posibilidad de copiar el contenido.

El debate más interesante será cómo se utiliza esta tecnología. Una señal estadística puede aportar transparencia, pero no debería convertirse en una sentencia automática contra estudiantes, trabajadores o creadores de contenido. Cualquier resultado necesita contexto, revisión humana y la posibilidad de explicar cómo se produjo el trabajo.

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Mi opinión

Usar inteligencia artificial no debería consistir en esconderla, sino en aportar algo que ninguna marca de agua puede medir: criterio, experiencia y responsabilidad.

La IA puede ayudarnos a escribir más rápido. Pero seguir pensando qué queremos decir, verificar la información y hacernos responsables de lo que publicamos continúa siendo una tarea humana.

Aclaración: OpenAI anunció un despliegue gradual de textGrain para usuarios elegibles de ChatGPT y Codex en la Unión Europea. La tecnología utiliza un patrón estadístico y no caracteres ocultos, no identifica al usuario y su detector puede producir errores o perder efectividad si el texto es modificado. El alcance y las condiciones pueden cambiar a medida que avance la implementación.

Written By Charly Fornas

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